De alguna forma la noche de apoderó de vos,

te tiene encerrado entre gritos y golpes, pero no podes salir de ahí.
Es que te robaron un pedazo de vos, que siempre tuviste vueltas y revueltas pero nunca para tanto y no se como ni cuando te termino de vencer todo el infierno de ciclotimia.
Te acordas cuando todo era nada y nada era todo? y nos perdiamos en aquellos canteros colmados de magias, las gaseosas invadian el espacio y nuestras almas vibraban al mismo grito?
Si tuviera que empezar a nombrar una y otra vez, cuantas veces vi en tu cara, en tu mirada, o en una simple sonriza que no todo esta tan mal, que tal vez el mundo gira alrevez pero por un rato no lo ves y todo esta bien.
Donde no hacia falta palabras, las miradas, complices, los saltos y ocurrencias, los pensamientos en clave de palabras mal escritas y letras dibujadas, donde las mañanas eran nuestras y ni la más pesada de las materias, ni los retos y colectivos cambiaban la risa. Hasta las peleas son gracias en esos momentos, aunque uno se enoje y se le pase, aunque se griten verdades implicitas, en lo explicito de nuestros silencios.
Las palabras se acaban, ya no puedo ni formaron oraciones, ni buenas ni malas, simplemente no puedo.